(3 de julio) En el marco de una intensa agenda federal con recorridas por distintas partes del país, el secretario general de la Confederación de Trabajadores Municipales de la República Argentina (CTM) y de la FESIMUBO, Hernán Doval, desembarcó en Bariloche para acompañar a la conducción del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOYEM) en la conmemoración de sus ocho décadas de historia.
El acto central, se desarrolló en las instalaciones del gimnasio Germán González del sindicato. La ceremonia estuvo encabezada por la secretaria general de la entidad anfitriona y adjunta de la CTA Río Negro, Brenda Morales, y contó con la presencia de delegaciones de todo el país y de referentes del movimiento obrero como Roberto Baradel (CTERA). Durante la jornada, se rindió homenaje a los trabajadores con más de 40 años de trayectoria, se descubrió una placa conmemorativa y se recordó el legado de Germán González, histórico conductor de la organización.
Con este marco, Doval tomó la palabra para trazar un crudo diagnóstico sobre la realidad laboral y social del país y lanzó duras críticas contra las políticas de ajuste, los intentos de privatización, la reforma laboral, y el congelamiento salarial que promueve el Poder Ejecutivo Nacional. El líder de la CTM advirtió la gravedad del escenario institucional actual “con un gobierno nacional que intenta avasallar los derechos de los trabajadores y trabajadoras, con un Gobierno nacional que intenta romper el modelo sindical argentinos, desfianciando, vaciando, atacando a los sindicatos y a las organizaciones sindicales”.
Lejos de considerar la embestida del gobierno como un fenómeno completamente nuevo, Doval recordó que la militancia de base en los municipios posee una larga experiencia de resistencia frente a los abusos del poder político de turno en las comunas. En una clara diferenciación entre la permanencia de la fuerza laboral y la transitoriedad de las gestiones gubernamentales, el dirigente subrayó que “los intendentes pasan, los funcionarios pasan, pero quienes defendemos todos los días la municipalidad, porque la sentimos como nuestra segunda casa, somos nosotros”.
En esa línea, el titular de la CTM conectó la coyuntura nacional con la realidad de los distritos: “Nosotros los municipales lo conocemos desde antes esto. Porque siempre, en algún punto del país, hemos tenido intendentes que intentan debilitar nuestros sindicatos. Y lo hemos combatido, como se ha combatido acá en Bariloche. Como se ha peleado acá en Bariloche, en la calle, con las organizaciones de trabajadoras y trabajadores. Tal es así que las trabajadoras y trabajadores, volvieron a poner su voto de confianza en la comisión directiva que luchó contra el autoritarismo del gobierno de la municipalidad”.
Al ponderar el perfil combativo y el reciente respaldo electoral que obtuvo la conducción local del SOYEM, Doval destacó la flexibilidad estratégica del gremio barilochense para defender las conquistas obreras: “el SOYEM es un gremio que cuando tiene que dialogar dialogar y cuando tiene que pelear, pelea. Que cuando tiene que tomar la calle, la toma”, ponderó.
El tramo más político y conceptual del discurso de Doval estuvo dirigido a la propia conducción del movimiento obrero a nivel nacional. El referente de los municipales instó a deponer actitudes pasivas y a tomar la experiencia de las regionales patagónicas como un faro para reordenar las prioridades del sindicalismo, exigiendo que la política se acople a las urgencias de los trabajadores y no a la inversa.
“Muchos dirigentes nacionales tenemos que tomar el ejemplo del SOYEM y poner a las trabajadoras y trabajadores en un plan de lucha que pueda poner adelante a la clase trabajadora y que la clase política pueda subordinar una estrategia a la estrategia de los trabajadores y no intentar que los trabajadores se subordinen a la estrategia política”, apuntó Doval.
Para finalizar, y antes de dar paso a las actividades culturales y la peña familiar con la que los municipales de Bariloche cerraron los festejos de su aniversario, Doval apeló a la movilización popular como la única herramienta válida para frenar la pérdida del poder adquisitivo y el retroceso en materia de derechos laborales. “Hoy, los que sufren son las trabajadoras y los trabajadores. Tenemos que poner eso en relevancia y tenemos que salir a la calle a recuperar los derechos que nos sacaron”, concluyó.