(3 de junio) La Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), que conduce Julio Piumato, lanzó una fuerte advertencia frente a lo que consideran un avance alarmante sobre las estructuras laborales y la calidad del servicio técnico-jurídico en la Ciudada Autónoma de Buenos Aires (CABA). La organizaciónsindical de los judiciales denunció una maniobra orientada a reemplazar el trabajo de agentes y funcionarios calificados por sistemas automatizados de Inteligencia Artificial (IA).
Bajo la consigna “del traspaso al cierre de la Justicia Nacional y ahora también pretenden vaciar la Justicia de seres humanos”, la cúpula de la UEJN contextualizó la problemática en el marco de las transformaciones que viene sufriendo el mapa judicial porteño. Recordaron que la Justicia de la Capital Federal, creada tras la reforma constitucional local de 1996, es una estructura institucional relativamente joven, pero que a partir del recordado “Fallo Levinas” y de las normativas de flexibilización laboral adquirió la enorme responsabilidad institucional de actuar, a través del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), como la instancia revisora de todas las Cámaras Nacionales del Poder Judicial de la Nación (PJN).
Para el sindicato, esta absorción de competencias generó un incremento exponencial en el volumen de expedientes que ingresan de manera constante al fuero local, principalmente procedentes de los ámbitos laboral, civil y comercial. Sin embargo, lejos de responder a esta sobredemanda mediante el fortalecimiento y la ampliación de los planteles de trabajadores especializados, las autoridades habrían optado por una vía tecnológica que precariza el análisis legal.
La denuncia de la UEJN hace especial énfasis en el trasfondo económico de la medida, señalando directamente la intromisión de capitales privados ajenos al sistema público. En el comunicado expresaron su preocupación frente a la implementación de estas herramientas de IA “con la intervención de empresas foráneas que solo buscan su propio lucro sin importarles el servicio de justicia de cara a la sociedad”.
El núcleo del reclamo gremial reside en la naturaleza metodológica con la que operarían estos algoritmos. Según explicaron, el programa informático que se busca interponer está diseñado para tramitar miles de causas judiciales complejas y emitir despachos automatizados basándose meramente en “resúmenes” de los casos, eliminando el riguroso análisis minucioso y pormenorizado que tradicionalmente elabora un profesional humano. Para los representantes de los judiciales, este escenario representa “el deterioro institucional del servicio de justicia en su máxima expresión”.
En el tramo final del documento difundido por la UEJN, la Comisión Directiva Nacional del sindicato instó formalmente a las máximas autoridades del Tribunal Superior de Justicia a dar marcha atrás con la iniciativa y declinar lo que definieron como una preocupante propensión a deshumanizar los procesos judiciales. Desde la UEJN remarcaron que se están interviniendo fueros sumamente sensibles donde la mirada crítica y la empatía del ser humano resultan irremplazables.
A modo de cierre, el gremio retomó las advertencias expresadas por el Papa León XIV en su encíclica “Magnifica Humanitas”, donde el Sumo Pontífice alertó al mundo sobre los riesgos inherentes a un avance tecnológico desmedido y desprovisto de límites éticos claros. "La Justicia es una virtud humana y no es el resultado de un análisis de ningún algoritmo", concluye el documento de la UEJN.