(31 de mayo) La crisis industrial continúa golpeando con fuerza a las pymes argentinas y ahora afecta a una empresa emblemática de Entre Ríos. La histórica firma Valentinuz Aberturas, fundada en 1977 en Paraná, paralizó completamente su producción en la planta ubicada en el Parque Industrial y enfrenta un escenario de fuerte incertidumbre que pone en riesgo decenas de puestos de trabajo.
La empresa, dedicada a la fabricación de puertas interiores, corredizas y frentes de placares en distintas variedades de madera, atraviesa una delicada situación productiva en medio del derrumbe de la construcción, la caída de la obra pública y la retracción del mercado interno.
Actualmente, la planta permanece prácticamente sin actividad y solo sostiene guardias mínimas en distintos turnos mientras crece la preocupación entre los trabajadores por el posible cierre definitivo.
Operarios de la firma aseguraron que la crisis se profundizó durante los últimos meses con atrasos salariales, incumplimientos y cesantías laborales que ya afectarían a unos 25 trabajadores.
“A mí me deben lo que es aguinaldo, y lo que es sueldo de febrero y marzo”, relató un empleado con 12 años de antigüedad en la fábrica.
Además que la situación económica se volvió insostenible incluso para poder asistir a trabajar. “Veníamos a trabajar y no cobrábamos. Necesitábamos el dinero para el combustible, pero no teníamos lo suficiente para venir”, sostuvo.
Otro de los trabajadores afectados, confirmó que la planta se encuentra totalmente paralizada y cuestionó la falta de respuestas tanto de la empresa como de los organismos de representación. “Me deben el aguinaldo, como el sueldo de marzo y abril. También mandamos carta documento y no tuvimos respuesta de nadie de la fábrica”, señaló.
Los empleados también denunciaron que la empresa no se presentó a las instancias de mediación convocadas por la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos.
Según explicaron los trabajadores, varios operarios ya recibieron telegramas de despido y otros permanecen en una situación indefinida que les impide incluso acceder al fondo de desempleo. “Somos cinco o seis empleados más que estamos en esta situación, sin notificación formal para poder empezar a cobrar el fondo de desempleo o afrontar la situación”, detalló uno de los operarios.
En paralelo, también denunciaron irregularidades laborales y funciones jerárquicas no reconocidas salarialmente durante los últimos años dentro de la planta.
El caso de Valentinuz refleja la compleja situación que atraviesa gran parte de la industria maderera y de la construcción en Argentina. La caída de la actividad, el aumento de costos y el avance de productos importados comenzaron a impactar de lleno sobre pequeñas y medianas empresas de todo el país.
Mientras tanto, en Paraná, decenas de familias esperan definiciones urgentes sobre el futuro de una firma histórica que supo convertirse en uno de los símbolos industriales de la capital entrerriana.