(29 de mayo) La crisis económica y la fuerte caída del consumo siguen golpeando de lleno a la industria nacional. Esta vez, quien encendió las alarmas fue Emmanuel Fernández, dueño de la marca de zapatillas Kioshi, quien describió un panorama dramático para el sector del calzado y aseguró que la situación “es casi terminal”.
En declaraciones al streaming “Ahora Play”, el empresario sostuvo que el desplome de las ventas afecta tanto a fabricantes como a comerciantes de todo el país. “La falta de consumo es total. Argentina cayó de tener casi cuatro pares por cápita de venta a dos. Estamos en niveles de Perú y Bolivia”, afirmó.
Fernández explicó que durante las últimas semanas se multiplicaron los cierres de negocios y talleres vinculados al rubro. “Todos los días aparece un comercio que baja la persiana. Hay clientes que tenían tres locales y cerraron dos porque ya no pueden sostener los costos”, señaló.
Además, advirtió que muchos comerciantes históricos están abandonando la actividad. “Hay locales de más de 40 años que están cerrando. Algunos alquilan los espacios para otros rubros porque no pueden seguir”, remarcó el empresario.
El impacto también se siente en la producción y en el empleo dentro del sector. Fernández detalló que pequeños fabricantes del conurbano bonaerense comenzaron a cerrar talleres ante la falta de ventas y el aumento de costos operativos.
“En zonas como Lanús y Lomas de Zamora hay talleres que directamente dejaron de producir y ahora alquilan los galpones para otras actividades”, explicó.
El dueño de Kioshi también reveló el fuerte achicamiento que sufrió su propia empresa en los últimos años. “Llegamos a tener 120 personas trabajando y hoy somos apenas 15. Es terrible lo que está pasando”, lamentó.
Por último, Fernández aseguró que el deterioro económico no encuentra piso y advirtió que el escenario empeora mes a mes. “Todos los meses creemos que no se puede caer más y la situación sigue profundizándose. La falta de consumo es total”, concluyó.