(8 de abril) La tensión en el transporte de colectivos volvió a escalar a un punto crítico este martes. Roberto Fernández, secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), elevó una una formal ante el Subsecretario de Transporte de la Nación, Fernando Cortés, denunciando el posible incumplimiento en el pago de los haberes correspondientes al mes de marzo.
El conflicto se disparó tras las declaraciones públicas de referentes del sector empresarial, quienes pusieron en duda la capacidad de las compañías para afrontar las obligaciones salariales en tiempo y forma. El gremio sostiene que la situación es “nefasta” y que la inquietud entre los choferes se agiganta a horas de que venza el plazo legal de pago, estipulado para el cuarto día hábil, es decir, este miércoles 8 de abril.
La UTA fundamentó su advertencia en los dichos de Marcelo Pasciuto, titular de la empresa Dota, quien calificó al sistema de transporte como “colapsado”. El empresario denunció un fuerte atraso en el pago de subsidios por parte del Estado, lo que habría generado un desequilibrio financiero insostenible para las prestatarias.
Según el descargo de las cámaras mencionado por el sindicato existe una deuda de subsidios acumulada que incluye el último cuatrimestre de 2025, además de los meses de febrero y marzo de 2026. En esa línea, denuncian que el esquema de subsidios está “totalmente desarticulado” desde que se dividieron las jurisdicciones en septiembre de 2024.
Mientras Nación se habría comprometido a girar fondos en la semana en curso, la Provincia de Buenos Aires habría postergado los pagos hasta el lunes próximo, excediendo todos los límites legales.
Ante la posibilidad de que las empresas no acrediten los fondos para que los trabajadores cobren este miércoles, Fernández fue tajante: la falta de pago habilitará de forma inmediata la abstención de tareas de todo el personal. Desde el sindicato rechazaron las sugerencias empresarias de que los choferes trabajen “por falta de pago” hasta que el dinero aparezca.
“¿Nos exigen trabajar sin cobrar?”, cuestionó la conducción de la UTA en el documento, remarcando el agobio de los trabajadores tras una celebración de Pascua sin recursos. El gremio exigió a las autoridades y a las patronales actuar con responsabilidad para no alterar la paz social, subrayando el riesgo que implica conducir unidades bajo este nivel de estrés e incertidumbre.
La resolución del conflicto queda ahora supeditada a que los recursos lleguen a las entidades bancarias antes de que termine la jornada, evitando así una medida de fuerza que podría paralizar el servicio de colectivos.