(1 de febrero) El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), nuevo espacio sindical integrado por organizaciones de los sectores público y privado —como ATE, UOM, Federación Aceitera (FTCIODyARA), APLA y otros gremios de la CGT y las dos CTA—, continúa sumando adhesiones en su plan de lucha contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno Nacional. El Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo, liderado por el Capitán Mariano Moreno, confirmó su participación activa en este bloque.
El plan acordado en la reunión de coordinación en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en Buenos Aires incluye movilizaciones en puntos clave para la industria y la manufactura: una concentración masiva en Córdoba el jueves 5 de febrero y otra en Rosario (Santa Fe) el martes 10 de febrero. Estas acciones buscan presionar directamente a los gobernadores para que rechacen la iniciativa antes de su tratamiento en el Congreso, culminando con un paro nacional y gran movilización frente al Palacio Legislativo el 11 de febrero, fecha prevista para el debate en el Senado.
Los sindicatos denuncian que el proyecto representa una “línea roja” de precarización, explotación y retroceso en derechos conquistados, redactado sin consulta al movimiento obrero y por bufetes empresariales. Moreno ratificó la adhesión del gremio: “Encontramos en este espacio una necesidad común de salir a defender los derechos de los trabajadores contra un proyecto con más de 136 puntos, escrito por los bufetes de abogados de las empresas y sin una sola consulta al sector de los trabajadores”.
En el encuentro, los dirigentes coincidieron en exigir a los gobernadores que no cedan ante intercambios políticos. Moreno fue contundente: «La intromisión de los gobernadores en el ámbito laboral va a perjudicar a los trabajadores de esas mismas provincias a cambio de un cordón cuneta». Y enfatizó: “Que los gobernadores se dediquen a defender y reclamar la coparticipación federal”.
El capitán aclaró que no se busca confrontar con otros sectores de la CGT que mantienen posturas distintas, sino priorizar la pelea actual: “Hemos coincidido los gremios que estamos participando en esta acción, en que este es el momento de dar la pelea, estando seguro que esta lucha nos encontrará a todos juntos en un futuro”.
Sobre la estrategia judicial, Moreno mostró escepticismo por demoras en causas previas, como recursos contra la asfixia del sistema de Obras Sociales sindicales: “Iremos a la justicia, pero recordemos que esta misma justicia hace un año recibió una gran cantidad de recursos de amparo para frenar una resolución ilegal que mantiene al sistema solidario de las Obras Sociales sindicales asfixiado y en riesgo inminente y aún no resolvió el fuero al que le corresponde tratar el tema. La solución es que esta reforma laboral no avance en el Congreso”.
Frente a la falta de diálogo del gobierno y sus embates, Moreno criticó los intentos de “destruir el trabajo argentino, profundizar la pauperización salarial, entregar la soberanía y eliminar los derechos sociales de todos los trabajadores”. Concluyó: “Sabemos muy bien de qué lado debemos estar, en la calle luchando por la defensa del trabajo digno y la justicia social que tanta sangre, sudor y lágrimas costaron al pueblo trabajador argentino”.