(10 de enero) El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), encabezado por su secretario general Sergio Escalante, expresó su enérgico repudio ante el anuncio del cierre de la planta de la empresa Lamb Weston en Munro, dedicada a la producción de papas fritas, que pone en riesgo el empleo de 100 trabajadores.
Desde la organización sindical cuestionaron los argumentos esgrimidos por la empresa, que atribuyó la decisión a supuestas trabas de vecinos y del municipio, y señalaron que las verdaderas causas responden al actual modelo económico impulsado por el Gobierno nacional.
En ese sentido, Escalante apuntó contra las políticas del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, al advertir que “la apertura indiscriminada de importaciones, la desprotección total de los trabajadores y el desmantelamiento de la industria nacional generan este tipo de cierres”.
“Esta es la consecuencia directa de un modelo industricida: empresas que bajan las persianas y familias que quedan sumidas en la incertidumbre”, sostuvo el dirigente gremial.
Asimismo, desde el STIA reafirmaron su compromiso de defender cada puesto de trabajo y confirmaron que ya se encuentra programada una audiencia para el miércoles 14 de enero en la ciudad de La Plata, donde exigirán una solución que garantice la continuidad laboral de los trabajadores afectados.
Finalmente, Escalante llamó a fortalecer la organización sindical y la unidad del movimiento obrero frente al avance de las políticas de ajuste. “La salida es colectiva: organización, unidad y solidaridad. Unidos y movilizados vamos a enfrentar un Gobierno que sólo trae despidos y desprotección”, concluyó.