(3 de octubre) Gastón Frutos, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Panaderos de Avellaneda (SOEPA) y tesorero de la CGT, vuelve a estar en el ojo de la tormenta tras un violento episodio que marcó las elecciones sindicales de este 24 de septiembre. Barrabravas de Racing, presuntamente enviados por Frutos, irrumpieron armados en el local de la junta electoral, agredieron a trabajadores, robaron urnas y una computadora, en un hecho que no solo pone en jaque su liderazgo.
La jornada electoral comenzó con la sede del SOEPA (Belgrano 1218) cerrada, un operativo policial de la Bonaerense y un vallado municipal que impedían el acceso, en clara maniobra para boicotear las elecciones impulsadas por la lista opositora Verde N° 2, encabezada por Verónica Tor como candidata a secretaria general. Pese a estas trabas, los trabajadores realizaron la votación frente al edificio, bajo la supervisión de la junta electoral elegida previamente. Sin embargo, la situación escaló durante el escrutinio en el local de la junta (Bartolomé Mitre 686), en pleno centro de Avellaneda.
Al menos seis personas, vestidos con ropa deportiva y exhibiendo armas de fuego, irrumpieron al grito de “Dame la urna”. Golpearon a los presentes, rompieron vidrios, se llevaron la urna y la computadora del abogado de la lista opositora. Hubo trabajadores heridos, uno de los cuales necesitó atención médica. Testigos relataron que los atacantes amenazaron directamente a Tor: “No te metas más, ya sabés lo que te va a pasar”. En la denuncia judicial presentada, Frutos es señalado como autor intelectual del ataque, generando temor por la integridad física de los afectados.
El origen de este conflicto se remonta al 14 de julio, cuando Frutos convocó una asamblea extraordinaria para designar la junta electoral que conduciría las elecciones del 24 de septiembre. Según un comunicado de la Agrupación Nueva Generación “Roque Milton Roldán”, Frutos no asistió inicialmente. En su ausencia, el secretario adjunto Rubén Aguiar (“El Turco”) tomó la conducción, pero la asamblea se vio marcada por maniobras arbitrarias: la abogada de la Federación, Brenda Paola Escobar Álvarez, intentó imponer designaciones sin debate, mientras Aguiar expulsó de forma humillante a un compañero jubilado, acusándolo sin fundamento de comprometer al sindicato.
La llegada de Frutos, custodiado por tres personas, desató un clima de intimidación. Profirió insultos y amenazas contra el secretario gremial Roberto Mamani, gritando: “Me armaste una lista, ahora aguantate la que venga” y “Te voy a cagar a trompadas”. Ante el desorden generado, Aguiar y Escobar Álvarez suspendieron la asamblea y obligaron a desalojar el salón, amenazando con llamar a la policía. Los trabajadores, sin rendirse, continuaron el proceso en la vereda con una escribana pública, eligiendo democráticamente una junta electoral que fijó la fecha del 24 de septiembre. Frutos desconoció este acto y promovió un proceso electoral paralelo, lo que derivó en el caos de ayer. La oposición insiste en su mensaje: “Somos verdaderos panaderos y no aceptaremos más atropellos”.