EN EL PARQUE INDUSTRIAL DE PILAR HAY 50 EMPRESAS EN RIESGO Y LA FABRICA DE WHIRLPOOL EN VENTA

(3 de septiembre) El principal complejo fabril del distrito atraviesa un escenario de fuerte preocupación, con unas 50 empresas en riesgo de continuidad y cerca de 7.000 puestos de trabajo perdidos, según advirtió el presidente de la Cámara Empresaria del Parque Industrial de Pilar (CEPIP), Néstor Dolera.

El dirigente empresario señaló que esas 50 compañías representan aproximadamente el 20% de las 220 empresas que integran el Parque y alertó que, si no se modifica el escenario actual, muchas podrían cerrar antes de fin de año.

El panorama se completa con un nivel de utilización de la capacidad instalada que ronda apenas el 40%: de cada diez máquinas disponibles en el complejo, solamente cuatro están funcionando.

“Para nosotros es un día de luto”, sostuvo Dolera en diálogo con FM Plaza, al referirse al Día de la Industria. Según explicó, durante el último año “han cerrado muchísimas pymes” y la actividad industrial sufrió una fuerte caída.

Desde la CEPIP plantearon que existe un diagnóstico compartido entre los industriales del Parque y apuntaron contra un conjunto de factores que, a su entender, profundizaron el deterioro de la actividad: el incremento de las tarifas, la caída del consumo y la falta de crédito, además de las políticas que afectan a la industria local.

El impacto sobre el empleo también aparece como uno de los principales indicadores de la crisis. De acuerdo con las cifras mencionadas por Dolera, de los 35.000 puestos de trabajo que tenía el Parque, casi un 20% se perdió, equivalente a unas 7.000 fuentes laborales.

Dentro de este escenario, solo dos sectores aparecen, según el titular de la CEPIP, relativamente al margen de la caída general: el farmacéutico y el alimenticio. Aclaró, de todos modos, que esto no implica que ambos sectores estén funcionando bien, sino que lograron sostenerse en comparación con otras ramas industriales.

La situación de Whirlpool representa otro capítulo del deterioro industrial de Pilar. A apenas diez meses del cierre de su producción, la planta que la multinacional estadounidense había inaugurado en Fátima en octubre de 2022 ya fue puesta en venta.

La fábrica había demandado una inversión de US$52 millones y había sido proyectada como uno de los complejos industriales más tecnológicos de la compañía, con una capacidad de producción de hasta 300.000 lavarropas anuales.

El predio que ahora salió al mercado cuenta con 30.453 metros cuadrados cubiertos y 120.693 metros cuadrados de terreno, además de la posibilidad de incorporar otros 50.000 metros cuadrados de construcciones.

El cierre de la producción local se concretó el 26 de noviembre de 2025, después de un proceso de reducción de actividad que había comenzado durante 2024. En mayo de ese año, Whirlpool había eliminado uno de los dos turnos de producción y reducido alrededor de 60 puestos de trabajo.

Finalmente, la compañía comunicó la discontinuidad de la fabricación de lavarropas en la Argentina, una decisión que afectó a unos 220 trabajadores de la fábrica y áreas vinculadas con la actividad industrial.

La empresa mantuvo su presencia comercial en el país, pero abandonó la fabricación local y pasó a abastecer el mercado mediante productos importados.

El cierre de Whirlpool no quedó limitado a los trabajadores de la planta. También comenzó a impactar sobre empresas que formaban parte de su cadena de valor.

Una de ellas fue Translog, una empresa logística instalada en el Parque Industrial de Pilar y vinculada directamente con la operación de Whirlpool. La compañía canceló sus operaciones en el distrito y desvinculó a 17 de sus 20 trabajadores, mientras que los otros tres fueron reubicados en su centro de distribución de Tigre.

También quedó comprometida la situación de Novax, una empresa dedicada a la fabricación de piezas plásticas para los lavarropas de Whirlpool. La firma debió cerrar una línea de producción y quedaron en riesgo 38 puestos de trabajo.

De esta manera, el cierre de la fábrica terminó extendiendo sus consecuencias sobre otras actividades vinculadas con la producción, la logística y el abastecimiento industrial.

El recorrido de Whirlpool resulta particularmente significativo: una planta inaugurada apenas tres años antes, con una inversión de US$52 millones y una capacidad proyectada de 300.000 unidades anuales, terminó cerrada y ahora busca comprador.

El 2 de septiembre se conmemora en Argentina el Día de la Industria, una fecha vinculada históricamente a la primera exportación de productos elaborados desde el territorio argentino hacia Brasil, ocurrida en 1587.

La jornada encuentra al sector industrial de Pilar lejos de una celebración. El Parque Industrial enfrenta una capacidad productiva reducida, pérdida de puestos de trabajo y un número significativo de empresas que, según sus representantes, se encuentran en una situación límite.

El caso Whirlpool agrega una imagen concreta a ese escenario: una fábrica que había sido presentada como una apuesta a la producción local y que hoy, menos de cuatro años después de su inauguración, está en venta.

Para los industriales de Pilar, la advertencia es clara: sin un cambio en las condiciones que afectan a la producción, el empleo y el consumo, el riesgo es que el deterioro de la actividad continúe durante los próximos meses.

 

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