(4 de agosto) La crisis industrial de Tierra del Fuego suma un nuevo capítulo de despidos en medio de una tormenta que combina el desplome de la demanda por la apertura de importaciones, la baja de la producción y giros de reestructuración patronal. La empresa BGH anunció el despido de 24 operarios en su planta de Río Grande, una medida que sube la tensión social en el parque industrial en la previa del paro convocado por la seccional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para este miércoles 5 de agosto.
El desenlace para las 24 familias se formalizó el pasado viernes 31 de julio. Los trabajadores se presentaron en la planta para cumplir sus tareas habituales y fueron informados en el acceso de que era su última jornada laboral.
Según trascendió dentro del ambiente fabril, la firma de capitales nacionales ofreció liquidaciones indemnizatorias con montos superiores a los fijados por la Ley de Contrato de Trabajo. Sin embargo, el dato que despertó mayor indignación sindical es que las desvinculaciones alcanzaron de forma concentrada a personal que venía de transitar licencias médicas por enfermedades o por accidentes de trabajo amparados por las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART).
Este recorte ocurre tras una señal de alarma previa: pocas semanas atrás, BGH había paralizado la totalidad de su producción en Río Grande durante diez días. En aquella oportunidad, las partes habían consensuado la suspensión de las operaciones garantizando el pago del 100% de los salarios, pero el freno temporal no evitó la posterior reducción de la nómina.
Frente a las incesantes olas de despidos en la isla y el vencimiento de los decretos de medidas antidumping que protegen la producción nacional, la UOM Río Grande, a través de la votación unánime de su Congreso de Delegados, dispuso realizar un paro de actividades con movilización para este miércoles 5 de agosto, entre las 13:00 y las 17:00 horas.
El trasfondo del reclamo trasciende las cesantías es la decisión de las cámaras empresarias de avanzar en una modificación de los procesos productivos, recortando o eliminando fases en la línea de montaje de equipos de aire acondicionado y componentes electrónicos para reemplazarlas por la importación de insumos presoldados e integrados desde el exterior.
“Es un efecto que puede traer como consecuencia la reducción de hasta el 60% de los puestos de trabajo de las líneas de aire acondicionado, porque la mayoría de las partes y tareas que se desarrollan serían integradas, como es todo lo que es tubería, placas, trabajos de inserción manual”, advirtió el secretario general de la UOM Río Grande, Oscar Martínez.
El dirigente sindical criticó la maniobra patronal de ingresar materiales semilistos al país, denunciando que busca “borrar todo lo que ha sido una conquista histórica” ligada al régimen de promoción industrial fueguino, y exigió a los representantes políticos de la provincia para que intervengan activamente en la defensa del entramado fabril en el Congreso Nacional.
Desde el gremio metalúrgico remarcaron que el paro del 5 de agosto tiene una impronta estrictamente preventiva para frenar la pérdida masiva de empleo, calculando que el intento de sustituir mano de obra local por piezas importadas pone en peligro directo alrededor de 200 puestos de trabajo en los talleres de la isla.
Asimismo, la UOM alertó sobre el impacto transversal que causaría la desarticulación de estas líneas de ensamble:
Escalafón jerárquico: Genera incertidumbre directa sobre los técnicos y supervisores representados por la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica de la República Argentina (ASIMRA).
Proveedores externos: Afecta la demanda de contratos de logística, mantenimiento y servicios de limpieza contratados dentro del parque industrial de Río Grande.
Tensión paritaria: La disputa coincide con las negociaciones salariales nacionales del sector y con el reclamo interno de equiparar y unificar las escalas de haberes entre los operarios de Río Grande y Ushuaia.
De no lograr un compromiso patronal firme que ratifique la continuidad completa de los procesos de fabricación en la provincia, la dirigencia metalúrgica anticipó que la huelga del miércoles será el inició de un plan de lucha de mayor intensidad a nivel provincial.